Mi pensamiento anterior es aplicable, entre muchas otras cosas,
a la contaminación de nuestro ambiente. Nos preocupa la contaminación de gases
automovilísticos e industriales en nuestro pueblo, barrio, en nuestra área. Nos
preocupa la contaminación del río cerca de nosotros, de nuestras playas. Nos
preocupa la contaminación de los animales de nuestros vecinos en nuestros
patios, del ruido de la juventud con su música al más alto nivel de
sonido.
Pero, realmente el problema de contaminación actual es de mayor
envergadura. Podemos empezar desde nuestro sistema solar, y por más, por nuestro
Planeta. Luego de lanzar miles de satélites a orbitar la tierra, destruyendo
cientos de ellos sobre la atmósfera, dejando una "carretera" de desperdicios
mecánicos, piezas sueltas, pedazos de metal y miles de artículos más, dando la
vuelta sobre nuestras cabezas. Ahora los científicos tienen temor de lanzar
nuevos satélites ya que podrían ser afectados al chocar con algunos de estos
desperdicios.
Nuestro Creador protegió nuestro Planeta con una capa de ozono
en la atmósfera para filtrar los rayos solares. Sin embargo, las grandes
industrias, los contaminantes del aire de las emisiones vehiculares, aún los
productos gaseosos de los "rociadores "manuales, se han ido encargando de
destruirla. Nuestra población está expuesta ahora, con gran parte de la capa de
ozono destruida, a sufrir de cáncer de la piel motivado por los efectos de la
radiación solar.
Las aguas de los mares están siendo contaminadas por miles de
barcos navegando, sin control ambiental sobre disposición de sus desperdicios,
gases, y arrojo de basura. Las pérdidas de petróleo, gasolina y otros
combustibles sobre el mar son la orden del día. Pero aún más, nuestros
alcantarillados pluviales descargan al mar, llevando basura y demás
desperdicios, al igual que los ríos. Contaminación que siempre es
dañina.
Para todos los proyectos que afecten nuestro Planeta, el
control ambiental debería ser dirigido y controlado por organismos mundiales.
Cubriendo desde lanzamientos de cohetes espaciales, hasta los desarrollados de
grandes industrias, generadores de desperdicios, especialmente nucleares. Para
ser efectiva, las organizaciones debe poseer autoridad sobre los países. Por
otro lado, cada país debe tener organismos locales pero al nivel nacional, que
hagan obligatorio los informes de impacto ambiental para cada proyecto que se
planee realizar.
El control ambiental es algo que se debe enseñar en escuelas y
colegios. Todos debemos conocer esa materia y practicarla. La misma forma parte
de nuestra vida y el futuro de nuestro planeta. No es algo que pertenece
exclusivamente al hogar. Aunque es el hogar donde debe empezar la enseñanza y el
adiestramiento. El niño debe saber que su cuarto no es el sitio para guardar los
platos sucios, las latas de refrescos vacías, la basura. Lo ideal es un cuarto
limpio de contaminación. Así también debe ser la casa, la urbanización y el
pueblo o ciudad. Cuando esos niños sean mayores sabrán controlar mejor su
ambiente.
Los cambios en nuestra sociedad, donde ambos padres trabajan
fuera del hogar, han motivado cambios en los principios morales y le ha brindado
más libertad de acción a sus hijos. Esto ha dado motivo a que la juventud se
agrupe y establezca sus propios principios y podríamos decir, leyes. La temprana
educación sexual los ha llevado a experimentar el sexo antes de estar preparados
para afrontar los riesgos de embarazo y de la manera de mantener y proveer las
necesidades de sus hijos. La juventud es atraída por las Compañías de
cervecerías con grupos musicales, altos sonidos y la excitación sexual con
anuncios provocativos. Todos esto, forma una gran contaminación actual y futura
sobre la mente de la juventud, que muchos no ven. Los jovenes son atraídos
indirectamente hacia la música en altos niveles de volumen, a la bebida y en
ocasiones a las drogas. Además de la contaminación mental de nuestra juventud,
damos rienda suelta a que la población se aumente sin control. Evidenciado por
la gran cantidad de embarazos de niñas en nuestras escuelas elementales y
superiores. Conocemos que a mayor población, existirá más riesgo de
contaminación ambiental. En cambio, los padres se hacen más tolerantes. Vemos
que se acepta tranquilamente el que una joven tenga relaciones sexuales e hijos,
para luego casarse, o si no, se ha acuñado la frase de "madre soltera" para
excusar estas relaciones.
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